La leña como combustible en las cocinas mexicanas, ¿se debe cambiar? o, ¡se debe cambiar!

By: Alvarado Carrera José Miguel

En mi familia, así como en mi comunidad la leña como combustible en nuestras cocinas es lo común, es lo normal…

Sin embargo, me surgen dos incógnitas:

El inhalar el humo, ¿no es dañino para la salud?

El uso cotidiano (de la leña como combustible) por parte de toda la
comunidad, ¿no es perjudicial para el medio ambiente?

Mi hipótesis es que desde el momento en el que se extrae la leña de los
bosques, afectamos al ecosistema y contribuimos a la tala de árboles y esto a su vez contribuye al cambio climáticos eso sin contar que acabamos el hábitat de multitud de especies, posterior a su extracción sigue cocinar a la leña lo cual essumamente perjudicial al cocinar es un espacio cerrado y sin ventilación ya que el humo que emite terminará por ser inhalado.

Empezando por “El daño perjudicial a la salud al inhalar el humo de la leña”, las personas que cocinan en espacios cerrados, en mi caso cocinamos en una cocina de madera sin una ventilación adecuada somos candidatos por excelencia a desarrollar Fibrosis Pulmonar, ya que la fibrosis es provocada por contaminantes ambientales, que es precisamente lo que emiten las cocinas a la leña sin una ventilación adecuada y cito al doctor José Pineda neumólogo de EsSalud “cocinar a leña dentro de los domicilios o en lugares donde no hay circulación de aire o ventilación, va a provocar una alta concentración de humo tóxico que las personas van a inhalar, perjudicando progresivamente sus
pulmones, por lo tanto, su salud”.

Existen múltiples motivos por los que el respirar humo de leña es perjudicial para la salud de miles o millones de familias en comunidades rurales, sólo en México existen 4.72 millones de viviendas, en donde viven 19 millones de personas, en las que se cocina con leña, de las cuales tres de cada cuatro no disponen de fogón, chimenea o una ventilación adecuada, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).

Las partículas de madera incinerada, el excremento de vaca y la quema de plástico y unicel son una combinación letal ya que contribuyen al desarrollo de enfermedades pulmonares tales como:

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)

Fibrosis pulmonar

Evidentemente no solo la leña provoca estas enfermedades, pero ciertamente puede ser peor que fumar tabaco. Las mujeres las más afectadas ya que en las comunidades rurales de alguna forma la cocina es “su rol designado” y por desgracia son ellas las que más frecuentemente buscan asistencia médica por problemas respiratorios.

Claramente para obtener la leña se tienen que talar árboles y en mi comunidad se habla de éstos como un recurso inagotable, se tiene la creencia errónea de que los árboles son un recurso ilimitado, sin embargo, la deforestación ya es un problema grave y ya no solo en mi comunidad si no en todo México. Pero ¿qué solución propongo? Por lo menos en mi comunidad “Huautla de Jiménez Oaxaca” el combustible principal es la leña, lo que propicia la deforestación, la contaminación del medio ambiente y el impacto a la salud.

Sí bien no propongo el reemplazo repentino de la leña como combustible, propongo la implementación de las “Estufas de Leña Mejoradas” que, entre sus beneficios tiene la reducción en el consumo de leña lo que también reduce el tiempo que se invierte en conseguirla, disminuye la deforestación y se mitigan emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Además, expulsa el humo fuera de la vivienda, lo que reduce los riesgos a la salud por padecimientos respiratorios.


Después de esta breve investigación llegué a la conclusión de que en efecto usar leña como combustible es un error y esto debe cambiar, pero no será un cambio repentino, esto deberá ser un proyecto a largo plazo que con suerte nos ayudará a mejorar la calidad de vida de las comunidades rurales.

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